Nuevo León: Arco de la Independencia, monumento emblemático en Monterrey


Por Plácido Meléndez Rodríguez. Corresponsal

Monterrey,16 May (Notimex).- El Arco de la Independencia, erigido con motivo del Centenario de la gesta heroica de 1810, en el cruce de las avenidas Pino Suárez y Calzada Madero, representa el monumento más emblemático, de los diversos ubicados en la capital de Nuevo León.

El cronista de Monterrey, Leopoldo Espinosa Benavides, habló a Notimex de esta magna obra de cantera realizada por el arquitecto inglés Alfred Giles, así como de otros monumentos que forman parte del entorno urbano.

El Arco de la Independencia “es, tal vez, el monumento más representativo de la ciudad de Monterrey, porque en su momento fue motivo de prácticamente todas las fotografías que aparecían en aquellas postales que nos mandábamos los mexicanos”.

Recordó que para 1910 el entonces presidente Porfirio Díaz mandó hacer en todo el país elementos conmemorativos de la Independencia de México.

“Aquí en Nuevo León fue precisamente el gobernador Bernardo Reyes quien manda construir este hermoso monumento, con una musa de la Independencia arriba, que aquí popularmente la gente le dice la Mona del Arco”, señaló.

En esa misma época, refirió, “en 1908 se acababa de inaugurar el Palacio de Gobierno de Nuevo León, con una arquitectura similar a ésta, aunque con diferente constructor”.

“En este Arco de la Independencia, el gobernador Bernardo Reyes le encargó al arquitecto Alfred Giles, un inglés que vivía en Texas, el diseño y luego ya viéndolo, analizándolo, fue algo majestuoso”, donde como constructor participó el regiomontano Pedro Cabral, manifestó el historiador.

El histórico monumento muestra en la parte superior de sus columnas dos águilas devorando la serpiente, representan el escudo nacional y arriba del arco con las fechas 1810-1910, para que en su parte superior muestre la figura “de una musa preciosa que es de fierro fundido, pero cubierta de un bronce hermosísimo”.

Dicha musa “en una mano sostiene una bola negra con unas cadenas que significan la ruptura de México con España y en la mano derecha vemos la corona española con otra parte de la cadena, ya los dos elementos significan que México está en el mundo separado totalmente de España”, explicó.

“Estamos hablando de una estructura de 20 por 20 metros, digamos, recubierta con cantera rosa y arriba un arco, que en total suman 25 metros de alto, con una musa preciosa que está aquí, pero bueno está ahorita deteriorado todo esto por el paso del tiempo, falta de mantenimiento, además el humo de los vehículos, le van quitando sus colores a la piedra”, comentó.

El Arco de la Independencia regiomontano muestra en su parte inferior al frente y parte posterior, placas de mármol con dedicatorias a Miguel Hidalgo, el Padre de la Patria, aunado al festejo de Nuevo León por el primer Centenario de la Independencia y el reconocimiento a quienes han hecho sobrevivir el nacionalismo mexicano.

La entonces Calzada Unión, hoy Madero, y la avenida Progreso, hoy Pino Suárez, “desde la ubicación del Arco es muy simbólico, porque una de ellas va desde la frontera con Estados Unidos, que era la carretera que va a Nuevo Laredo (Tamaulipas), con la Ciudad de México, que va hacia el sur y por otro lado se conecta también con Reynosa y todo el Valle de Texas”, expuso.

“Estamos ante un monumento histórico y simbólico desde todos los puntos de vista”, consideró Espinosa Benavides.

En el recorrido escultórico no puede faltar la efigie en honor al fundador de Monterrey, Diego de Montemayor, ubicada sobre la avenida Zaragoza, aledaño al Congreso de Nuevo León, donde se localiza la “Fuente Monterrey” y un mural alusivo a la fundación de la ciudad en 1596.

“Es un lugar icónico, donde se fundó nuestra ciudad, estamos en lo que era la Fuente Monterrey y más atrás eran los ojos de agua de Santa Lucía, Monterrey tuvo tres fundaciones, esta es la última de la que vamos a platicar, la de 1596, pero entre 1596 y 1577 hubo otra, porque intermedio hubo una de 1582”, citó.

“Nosotros reconocemos ésta –de 1596- como la verdadera fundación, porque Don Diego de Montemayor, que es el personaje que se representa con este monumento, con esta estatua, es un señor que nos dio muchas cosas, entre ellas nos dejó el Acta de la Fundación de Monterrey”, manifestó.

Dicha Acta, agregó, “es un documento valiosísimo, hablando de que la ciudad de Monterrey es metropolitana, metropolitana desde su fundación, se llama Nuestra Señora de Monterrey la ciudad originalmente y se decía metropolitana porque era una calidad, un estatus de ciudad”, enfatizó.

El monumento del fundador de Monterrey construido en 1985 por el escultor tamaulipeco Mario Fuentes de la Garza, estaba frente el Palacio Municipal, pero al reconstruirse la Fuente Monterrey en 2011, se reubica a su lugar actual, a costado del Congreso de Nuevo León.

“Está hecho en bronce, fue a partir de pinturas o ilustraciones, pero con el paso de los años “ha sufrido de vandalismo, ya alguien le cortó parte de la espada hace años y no se ha repuesto todavía”, lamentó.

Cuadras al norte, en la Explanada de los Héroes, frente a Palacio de Gobierno, destacan los monumentos de cuatro personajes relevantes de la historia: Miguel Hidalgo, Benito Juárez, José María Morelos y Mariano Escobedo, mientras que, en su parte sur, hay otra efigie menor a Fray Servando Teresa de Mier.

La Explanada de los Héroes, como el Palacio de Gobierno, es un espacio icónico de reunión masiva en eventos sociales y políticos, está custodiada en sus cuatro esquinas por efigies monumentales colocadas en la década de 1980, cuando se edificó la Macroplaza.

En la parte norponiente luce la estatua al “Padre de la Patria”, quien es un héroe nacional y que en Nuevo León, como en otras partes del país, tiene un sinnúmero de efigies, en este caso de la autoría también de Mario Fuentes de la Garza.

Al noreste del mismo espacio se erige el monumento a Benito Juárez, “Benemérito de las Américas”, quien “estuvo en Monterrey en tiempos de la persecución, de la invasión francesa y Monterrey se convirtió por primera y única vez en capital de la República, porque así lo marcaba la ley”, comentó Espinosa Benavides.

Al interior de las zapatas que sostienen la estatua del prócer oaxaqueño están los restos de héroes locales como José Silvestre Aramberri, Francisco Naranjo, así como de los generales Bernardo Reyes y José María Mier.

En la esquina sureste de la Explanada de los Héroes luce el monumento a Mariano Escobedo, un general nacido en el municipio de Galeana, al sur del estado, “distinguido en las armas, fue gobernador de Nuevo León y de San Luis Potosí, él estuvo al lado de Benito Juárez, en su lucha contra la intervención francesa”.

“Fue precisamente, en la Batalla del 15 de mayo de 1867, que toma la ciudad de Querétaro, entra a la ciudad donde estaba refugiado Maximiliano de Habsburgo para su captura y posterior fusilamiento; Mariano Escobedo es un ejemplo a seguir para todos los nuevoleoneses y los mexicanos, por su lealtad y su desempeño”, consideró.

Al sureste del espacio cívico se localiza el monumento a José María Morelos y Pavón, quien además de su protagonismo como Héroe de la Independencia, “fue el primer diputado que tiene Nuevo León”.

Respecto a Fray Servando Teresa de Mier, fue “un célebre personaje nuevoleonés, unos de nuestros prohombres, tal vez el personaje más célebre que haya tenido la historia de Nuevo León”, manifestó el cronista de Monterrey.

Destacó en la lucha por la Independencia, además de ser un hombre de letras “nació en Monterrey, se va a estudiar como sacerdote a la Ciudad de México, un hombre con gran facilidad de palabra, un orador muy importante… es quien trae la primera imprenta a Nuevo León”.

La estatua a “Padre Mier”, al centro de la Macroplaza, es una obra del artista nuevoleonés Federico Cantú, con su vista hacia el Palacio de Gobierno y a su espalda el Palacio Municipal de Monterrey.

NTX/PMR/LBR/AJV

Publicado el martes 16 de mayo, 2017 a las 21:48
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