Campeche: Ciudad Fortificada de Campeche, un recorrido por la arquitectura antigua


Por Ashlei Espinoza Rodríguez. Enviada
Campeche, 19 Nov (Notimex).- Sus gruesos muros de piedra y coloridas construcciones coloniales, resguardan fascinantes historias de piratas y la alegría de una cálida tarde de domingo. En la ciudad fortificada de Campeche, Patrimonio Mundial por la Unesco, el pasado simplemente te envuelve.

Nombrada en 1999 como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la Ciudad Histórica Fortificada de Campeche, es un eco de épocas donde los ataques piratas estaban a la orden del día y los románticos escribían poemas al mar.

“Se le otorgó este título a la ciudad principalmente por el alto grado de conservación del Centro Histórico, las fachadas coloniales y los baluartes que rodeaban a la antigua villa”, explicó en entrevista con Notimex, Abraham López Monroy, guía de turistas de la ciudad.

Es una cálida tarde de verano del siglo XVI y un temible pirata holandés llamado Lorencillo, desembarca en la ciudad de Campeche dispuesto a arrasar con todo. Después de 56 días que duró su “estancia” en este lugar, este rincón de la Península de Yucatán no volvió a ser el mismo.

“Lorencillo era un pirata muy sanguinario y él llevó a cabo el asalto más devastador de la historia de la piratería aquí en San Francisco de Campeche, él llegó a las costas campechanas con 32 embarcaciones y alrededor de mil 2OO filibusteros.

“El pirata ya había atacado Campeche antes, entonces él ya sabía que el sonar de las campanas de las iglesias representaba una alerta a la población, entonces al llegar, tomaron los templos y comenzaron a hacer sonar las campanas y pues la gente pensaba que era el padre que los hacía entrar a la iglesia.

“No obstante, al entrar, se dieron cuenta que no era el padre, eran los piratas que estaban tomando la villa y así empezó este saqueo que duró 56 días. Antes de partir, el pirata enciende la ciudad con todo sus archivos históricos y así comienza la devastación”, explicó López Monroy.

Un año después de este suceso, sin saber que lo que estaban construyendo trascendería el tiempo y sería admirado por miles de personas, los españoles asentados en la ciudad, comenzaron a levantar el hexágono de piedra compuesto de poco más de dos kilómetros de murallas y ocho baluartes para protegerse de los ataques piratas.

“El primer baluarte en ser construido es el de San Carlos y el último es el de Santiago, que hoy es el jardín botánico. Originalmente eran ocho baluartes, pero uno fue derrumbado y quedan siete”, narró el guía de turistas al tiempo que mencionó que actualmente en un tramo de la muralla se puede acceder a la parte alta para vislumbrar la ciudad.

Consideradas como emblemas vivientes de esta fortificación, las majestuosas puertas de tierra y de mar, que en su tiempo fueron la principal entrada para el comercio entre España con el nuevo territorio colonizado, hoy son lugares turísticos que recuerdan a todo aquel que cruza por ellas, el pasado glorioso de la economía en esta región.

“La puerta del mar era el punto de acceso a la villa de Campeche y a la Península de Yucatán esto estamos hablando de principios del siglo XVI y en esa época Campeche era muy importante porque era la vía de intercambio comercial que se había formado entre España y la Nueva España.

“Para comienzos del siglo XVII cuando todo el sistema estaba fortificado, se hicieron la puerta de San Román y la puerta de Guadalupe, ubicada en la zona sur y norte, respectivamente. Una vez que se abren estas puertas comienza el intercambio comercial con los estados vecinos de Yucatán al norte y en la parte del sur a Veracruz”, explicó.

Después de la construcción de la ciudad amurallada, los ataques piratas continuaron hasta que a principios del siglo XVII estos cesaron. Fue entonces cuando los españoles comenzaron a edificar sus coloridas casas de tonos ocres y pasteles a las afueras de la fortaleza y que continúan en pie hoy en día.

“Son casa coloniales y vamos a encontrar mucha influencia de la arquitectura europea de esa época. En el barrio de San Francisco encontramos mucha influencia francesa en todo, porque fueron casas que fueron construidas durante el Porfiriato, en el siglo XIX”, describió López Monroy.

No obstante, desde siglos antes, se erigieron importantes obras como las iglesias, tal es el caso del templo de San Román, que resguarda a un Cristo Negro que se ha convertido en un emblema para la ciudad.

“La iglesia de Guadalupe, que data de 1575, es la segunda iglesia que construyen en todo México en honor al culto de la Virgen Morena, la primera es la basílica en la Ciudad de México”, comentó.

Esta ciudad declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco, que a diario escucha la vivaz melodía del mar y mira atónita los bellos atardeceres campechanos en los domingos familiares, es un cofre lleno de historias listas para ser descubiertas.

 

NTX/AER/GPG/AEG/TURISMO15

Publicado el domingo 19 de noviembre, 2017 a las 16:27
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