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EXPONEN FIGURAS CON REPRESENTACIONES DE VESTIMENTA PREHISPÁNICA
vie, 28 de jun de 2013|Compartir:

*** El Museo Regional de Nayarit presenta una exposición sobre la
indumentaria que usaron las culturas de la entidad, a través de
figurillas humanas que portan enredo, quechquémitl y xicolli
*** Un traje a la medida. Indumentaria prehispánica continuará en exhibición hasta el 15 de agosto próximo
*** Un traje a la medida. Indumentaria prehispánica continuará en exhibición hasta el 15 de agosto próximo
Tres piezas relacionadas con las culturas de Occidente, modeladas en
barro con las representaciones de vestimentas prehispánicas, como un
enredo, un quechquémitl y un xicolli, conforman la exposición temporal Un traje a la medida. Indumentaria prehispánica, que se presenta hasta el 15 de agosto próximo en el Museo Regional de Nayarit.
Geylú Valderrama Macías, arqueóloga del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) adscrita al museo, informó que las piezas pertenecen a la Tradición Tumbas de Tiro, que se caracteriza por ser espacios funerarios a los que se accedía mediante un tiro vertical de hasta 16 metros de profundidad, el cual desembocaba en bóvedas en las que se depositaban a los difuntos y objetos ofrendados.
“En este caso se explicará cómo a partir de figurillas antropomorfas con representaciones de prendas, cuya antigüedad oscila entre los años 200 antes de Cristo y 600 de nuestra era —procedentes del municipio de Jala, al sur del estado—, se pueden conocer las características de la indumentaria de los antiguos grupos poblacionales de Nayarit y cómo las confeccionaban”, detalló la especialista.
Las vestimentas que se observan en dos figuras —de entre 14 y 36 cm de alto— corresponden a un enredo o falda y un quechquémitl, ambas femeninas; además de un xicolli o camisa utilizada por los varones. “Por desgracia, en Nayarit no se han encontrado hasta el momento textiles de origen prehispánico, por lo que solamente es a partir de las figurillas como se ha inferido el tipo de vestimenta utilizada”, detalló la arqueóloga.
Mencionó que las culturas mesoamericanas elaboraban la mayoría de sus prendas en telares de cintura, “un artefacto sencillo que entrelazaba los hilos que conforman la trama y la urdimbre; el instrumento lleva este nombre porque uno de sus extremos queda ajustado a la cintura de la tejedora (lo que permite tensar el telar con su propio cuerpo), mientras que el otro extremo se fija a un poste o árbol”.
Luego que la tejedora se encontraba frente al telar tensándolo, sólo disponía del largo de sus brazos para determinar el ancho del lienzo —que solía ser de entre 60 y 70 centímetros— los cuáles una vez obtenidos, eran confeccionados. La unión de varios paños daba como resultado un xicolli; la unión de dos en forma rectangular conformaba el quechquémitl, en tanto, uno solo atado a la cintura integraba el enredo o falda.
“Deducimos que el enredo y el quechquémitl eran atuendos utilizados de manera cotidiana por tratarse de prendas básicas para cubrirse el cuerpo; sin embargo, algunos especialistas consideran que el xicolli era usado para fines militares o actividades rituales, cuya elaboración implicaba mayor complejidad por el número de lienzos”, refirió Geylú Valderrama.
Destacó que la representación antropomorfa masculina alude a un guerrero, lo que se dedujo por el arma que lleva en la mano derecha. “La indumentaria —concluyó— se creaba a partir de materiales naturales como el algodón, además de fibras rígidas como el ixtle, que se obtenían del agave”.
La muestra, que estará en exhibición hasta el 15 de agosto, forma parte de un nuevo proyecto impulsado, a partir de este año, por el Museo Regional de Nayarit (MRN) nombrado Muestra Bimestral, con el que se busca exhibir parte del importante acervo arqueológico que conforman la colección resguardada en el depósito del recinto.
Geylú Valderrama Macías, arqueóloga del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) adscrita al museo, informó que las piezas pertenecen a la Tradición Tumbas de Tiro, que se caracteriza por ser espacios funerarios a los que se accedía mediante un tiro vertical de hasta 16 metros de profundidad, el cual desembocaba en bóvedas en las que se depositaban a los difuntos y objetos ofrendados.
“En este caso se explicará cómo a partir de figurillas antropomorfas con representaciones de prendas, cuya antigüedad oscila entre los años 200 antes de Cristo y 600 de nuestra era —procedentes del municipio de Jala, al sur del estado—, se pueden conocer las características de la indumentaria de los antiguos grupos poblacionales de Nayarit y cómo las confeccionaban”, detalló la especialista.
Las vestimentas que se observan en dos figuras —de entre 14 y 36 cm de alto— corresponden a un enredo o falda y un quechquémitl, ambas femeninas; además de un xicolli o camisa utilizada por los varones. “Por desgracia, en Nayarit no se han encontrado hasta el momento textiles de origen prehispánico, por lo que solamente es a partir de las figurillas como se ha inferido el tipo de vestimenta utilizada”, detalló la arqueóloga.
Mencionó que las culturas mesoamericanas elaboraban la mayoría de sus prendas en telares de cintura, “un artefacto sencillo que entrelazaba los hilos que conforman la trama y la urdimbre; el instrumento lleva este nombre porque uno de sus extremos queda ajustado a la cintura de la tejedora (lo que permite tensar el telar con su propio cuerpo), mientras que el otro extremo se fija a un poste o árbol”.
Luego que la tejedora se encontraba frente al telar tensándolo, sólo disponía del largo de sus brazos para determinar el ancho del lienzo —que solía ser de entre 60 y 70 centímetros— los cuáles una vez obtenidos, eran confeccionados. La unión de varios paños daba como resultado un xicolli; la unión de dos en forma rectangular conformaba el quechquémitl, en tanto, uno solo atado a la cintura integraba el enredo o falda.
“Deducimos que el enredo y el quechquémitl eran atuendos utilizados de manera cotidiana por tratarse de prendas básicas para cubrirse el cuerpo; sin embargo, algunos especialistas consideran que el xicolli era usado para fines militares o actividades rituales, cuya elaboración implicaba mayor complejidad por el número de lienzos”, refirió Geylú Valderrama.
Destacó que la representación antropomorfa masculina alude a un guerrero, lo que se dedujo por el arma que lleva en la mano derecha. “La indumentaria —concluyó— se creaba a partir de materiales naturales como el algodón, además de fibras rígidas como el ixtle, que se obtenían del agave”.
La muestra, que estará en exhibición hasta el 15 de agosto, forma parte de un nuevo proyecto impulsado, a partir de este año, por el Museo Regional de Nayarit (MRN) nombrado Muestra Bimestral, con el que se busca exhibir parte del importante acervo arqueológico que conforman la colección resguardada en el depósito del recinto.
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