Noticias
Pozole y mezcal, tradición particular de Chilpancingo

Chilpancingo, 16 Sep. (Notimex).- La combinación del pozole y el mezcal es una tradición muy particular de la capital que atrae tanto a citadinos, como a visitantes; la mezcla de sabores lo convierte en un atractivo único.
También ha resultado ser una industria generadora de empleos. En las fiestas patrias será, sin duda, el platillo favorito.
El pozole es un caldo preparado con maíz, carne, chile y verduras, ha sido un platillo muy popular en México desde la época prehispánica, pero muy especial en Guerrero y particularmente en Chilpancingo. Y para las fiestas patrias será un platillo a disfrutar en muchas de las celebraciones.
Pozole, su nombre es de origen náhuatl, significa 'espuma', porque se prepara con granos de un maíz especial llamado cacahuazintle , que durante dos horas se precoce en una solución de agua con óxido de calcio, de este modo los granos de maíz pierden la cáscara fibrosa que los cubre y cuando hierven se abren como flor.
El jueves de cada semana Chilpancingo hace fiesta con el pozole, el platillo más atractivo dentro de la gastronomía capitalina, que de oficinas completas, familias y amigos apartan la hora de la comida y una parte de la quincena para ir al pozole ese día, y es que quien no ha comido pozole "no conoce de lo bueno".
De acuerdo con la industria restaurantera, ocho de cada establecimientos se dedican a la venta del pozole particularmente los días jueves, que ha convertido en una tradición el consumo de este platillo en Chilpancingo y sus alrededores y es la fecha que más ingresos alcanzan los restaurantes.
El platillo y la bebida más populares en Chilpancingo son: el pozole y el mezcal. En cada barrio y colonias de la capital no hace falta una pozolería o alguien que se dedica a la venta del platillo "para llevar", se considera buen negocio, si se sabe bien atender.
En Guerrero hay cuatro tipo de pozoles, todos presentan una peculiaridad especial: el Elopozole que los antiguos preparaban en agradecimiento a la buena cosecha; el pozole de Camagua, el pozole verde y blanco
En la capital de Guerrero el pozole verde o blanco se come la noche del miércoles, el jueves, la noche del sábado y mañana de domingo, es acompañado de patas de puerco preparados a la vinagreta, chiles capones, el chicharrón de puerco y tostadas, además los típicos antojitos mexicanos como tacos, chalupas y quesadillas.
Sea blanco, de camagua, verde o rojo, generalmente va acompañado del mezcal traído desde Tixtla, Chilapa, Chichihulco o de La Montaña, que puede ser amargo, reposado, blanco o mezclado con la yerba damiana que, según se dice, tiene propiedades afrodisiacas.
Juan Sánchez Andraca, escritor, originario de Chilapa, lo considera como uno de los platillos favorito de los guerrerenses. Los jueves la tradición une a las familias, compañeros de trabajo y amigos, se hace un buen pretexto para convivir.
Andrea Morales Méndez, directora de Turismo en Chilpancingo, informó que se impulsa un proyecto especial para establecer un corredor gastronómico desde la población de Mazatlán, situada al sur de la capital con dirección al puerto de Acapulco, hasta el poblado de Amojileca, al poniente la ciudad.
Hasta hoy, dijo, ocho de cada 10 familias dependen del pozole, ya sea en su posición de dueños de los espacios o como empleados; pero que sin duda requiere de una atención especial para que turísticamente se convierta en un atractivo especial para quienes visitan a Guerrero, pero particularmente a su paso por Chilpancingo.
De manera particular, afirmó, el municipio proyecta convertir la gastronomía, a través del pozole en sus cuatro variedades, en un atractivo particular, porque su sazón es muy peculiar a la de otros puntos del país.
Lo anterior, informó Morales Méndez a la par con la promoción del turismo rural y alternativo como una nueva forma de impulso de la economía para las familias de Chilpancingo.
¿Qué te pareció esta noticia?
Comentarios
Inicia sesión para dejar un comentario
Iniciar sesión →