Noticias
Arte, teatro y títeres invaden la plaza principal de Tenancingo, Tlaxcala

- La Compañía de Artes Escénicas de Tenancingo estrenó la obra Pinceladas de mi tierra
- La idea es formar un colectivo de artes escénicas que haga a las personas responsables, comprometidos y entusiastas: María del Carmen Rodríguez
TENANCINGO, Tlaxcala.- En un pueblo lleno de historias y misterios, una niña interesada por sus raíces habla con su abuela para conocer los cuentos, fábulas, mitos y leyendas que han dado origen a su comunidad.
Mientras conversan, brujas, hadas, nahuales, duendes, un caballo volador y un gallo que habla, irrumpen en el escenario para recrear la historia que dio origen a la comunidad de Tenancingo: el épico enfrentamiento entre el Charro Negro y el Arcángel San Miguel, evento que definiría quién sería el protector del pueblo.
Este es el argumento de Pinceladas de mi tierra, obra de la Compañía de Artes Escénicas de Tenancingo, Tlaxcala, que la tarde de este viernes 8 de agosto se estrenó en la plaza principal de la presidencia municipal de Tenancingo.
Las decenas de personas que se dieron cita en la plaza disfrutaron de un espectáculo divertido, espontáneo y familiar, el cual buscó innovar a través de la mezcla entre el teatro hecho por niños, la lectura dramatizada de títeres y objetos.
Se trató de un espectáculo dirigido por los maestros de teatro Jesús Rogelio Paredes Olvera y María Guadalupe Flores Suárez, el cual fue creado en un taller de dramaturgia, dirigido por Pedro Sánchez Juárez, como un juego festivo y desarrollado por 23 niños y niñas, quienes buscaron, a través de la obra, construir su realidad y los personajes de su vida cotidiana partiendo de la imaginación y la risa.
“La idea de la obra era recuperar y promover las costumbres y tradiciones de Tenancingo para que los niños estén orgullosos de su pueblo, pero también mostrar el talento de cada uno de ellos y la gran energía, creatividad e interés que tienen por el teatro”, relató Jesús Rogelio Paredes en entrevista con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
“Se trató de un espectáculo que se puede ver como un juego, ya que el maestro Jesús nos explicó que el teatro es eso. Es un espectáculo que me gusta, porque muestra mi interés por esta actividad, que es uno de mis pasatiempos favoritos y algo divertido para mí a mis 12 años”, detalló Ingrid Vanesa Salgado, quien dio vida a una de las hadas.
La obra es resultado de un curso de verano, donde impartieron clases de teatro, títeres, dramaturgia y artes plásticas, organizado en julio por la artista y maestra María del Carmen Rodríguez Sánchez, con el objetivo de conformar el primer colectivo artístico de Tenancingo.
“La idea era formar un colectivo de artes escénicas aquí, ya que el arte tiene aspectos fundamentales y una influencia importante en la vida del ser humano, a tal grado que puede despertar en ellos su sentido de responsabilidad, compromiso y entusiasmo”, detalló María del Carmen Rodríguez en entrevista con el Conaculta.
El curso de verano convocó a 120 personas, entre niños, jóvenes y adultos, quienes durante 12 días en cada uno de sus talleres adquirieron los conocimientos y las herramientas básicas para elaborar guiones, crear historias, actuar en obras, diseñar y elaborar títeres y pinturas a través de diversas técnicas.
“Dije -agregó la directora del proyecto Compañía de Artes Escénicas- quiero que sea un curso divertido para ellos, que les permita jugar, pero de una manera creativa, con las palabras, colores, telas, pinturas y texturas, un juego que de pronto se convierta en un títere, un cuadro o un actor que representa una obra.
“Por eso esta obra es una pequeña semillita que va a dar el fruto maravilloso de que se forme artística y profesionalmente algo trascendente para la vida de los niños y jóvenes tlaxcaltecas: la Compañía de Artes Escénicas de Tenancingo, Tlaxcala”.
Paralelo a esta obra se presentó el trabajo realizado en el taller de títeres que convocó a 54 niños y un adulto de 42 años, quienes crearon el mismo número de marionetas con forma de animales y de personajes fantásticos.
Hule espuma, plumas, pedazos de telas: roja, azules, blanca y fosforescentes, corcholatas, estambre, lentejuela, algodón y mucha imaginación, fueron los materiales utilizados en los títeres.
“Se trató de un curso con el que busqué enseñar a los niños a trabajar en equipo. Los títeres que cada uno de ellos diseñaron, recortaron, pegaron e hicieron, fueron el pretexto perfecto para fomentar en ellos la imaginación a través del trabajo arduo y de su propia forma de pensar”, relató Irving Sánchez Serrano, titular del Taller de títeres.
“Mi marioneta es una araña porque es un animal que me gusta mucho. Lo que me agradó del taller fue que me permitió hacer una de cuatro patas, aunque las de verdad tengan más, además me hizo conocer a la gente, tener amigos y una novia”, reveló Jonathan Rojas, alumno del taller.
En la plaza también se observaron cerca de 40 de las más de 60 obras realizadas en el taller de artes plásticas impartido por Isaac Cintora Ahumada y Ana María Torres García.
Bodegones, dibujos de animales, árboles y casas, retratos de personas y siluetas realizadas con la técnica de acuarela, grabado, a lápiz o plumón, fueron los trabajos que se presentaron.
De acuerdo con Isaac Cintora, el objetivo de este taller, en donde participaron 33 niños, de entre 4 a 16 años, fue hacer que a través del dibujo los jóvenes explotaran su pensamiento creativo, hacerlos más críticos, sensibles y mostrarles que el arte es un lenguaje universal.
“La idea era fortalecer las habilidades de estos jóvenes que están en riesgo para que se conozcan a sí mismos y no caigan en el crimen o pandillas, apoyarlos y darles valores que los ayuden a sobrevivir en la sociedad.
“En el taller vimos que hubo un gran avance en todos los chicos, ya que aprendieron a dibujar bien y aunque algunos terminaron haciendo cosas extrañas, son muy creativas y se ven bien”, refirió.
Karen Victoria Sánchez Lorenzo fue una de las niñas que participaron en este taller, quien comentó: “Fue muy divertido”, porque le permitió aprender “muchas cosas”, entre ellas a dibujar las sombras de los objetos.
“Pero sobre todo aprendí a dibujar, ya que no sabía nada. Hice a la maestra y su sombra con muchos colores, pero el dibujo que más me gustó es uno de mi casa hecho completamente a base de puros puntitos”, relató.
El espectáculo se presentó en el contexto del programa México, Cultura para la Armonía desarrollado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, a través de la Dirección General de Culturas Populares y contó con el apoyo del Instituto Tlaxcalteca de Cultura y el ayuntamiento de Tenancingo.
¿Qué te pareció esta noticia?
Comentarios
Inicia sesión para dejar un comentario
Iniciar sesión →